Dados do clube
Fundação
Região
Endereço
Reunião principal
06/03/1994 (32 ANOS)
Região
REGIÓN ZONA CENTRO - AVENTUREROS
Endereço
VERGARA 484 - SANTIAGO
ESTACION CENTRAL - SANTIAGO
8330754
Reunião principal
DOMINGO
10:00:00
Histórico de Classificação
Aunque no se cuenta con registros oficiales de su fundación exacta, los testimonios de los miembros más antiguos de la iglesia indican que sus primeras actividades comenzaron a desarrollarse a principios de los años noventa, como una respuesta a la necesidad de atender espiritualmente a los niños y niñas menores de 10 años.
Fue en el año 1994 cuando se dio un paso importante en esta dirección: se conformó formalmente el Club de Aventureros Alameda, y su primera directora oficial fue la hermana Claudia Urrejola. Ella, con visión y compromiso, comenzó a organizar actividades especialmente diseñadas para los niños más pequeños, ofreciendo espacios de crecimiento espiritual, actividades recreativas y principios de vida cristiana adaptados a su etapa de desarrollo.
En ese entonces, las actividades de Aventureros eran escasas y aún no muy conocidas en muchas iglesias locales, por lo cual su liderazgo fue pionero en estructurar un ministerio nuevo y desafiante. Su labor abrió camino para que, al año siguiente, en 1995, se oficializara aún más la labor del Club, cuando se eligió una directiva de Conquistadores y también una nueva directora para Aventureros, la hermana Muriel Amaro.
Bajo su liderazgo, el Club alcanzó un nuevo nivel organizativo y se consolidó un programa dirigido a los niños y niñas de la iglesia, quienes comenzaron a identificarse mediante el uso de un pañolín color naranjo, distintivo del Club.
Durante estos primeros años, el Club se enfocó en trabajar no sólo en el aspecto espiritual, sino también en fortalecer valores como la obediencia, el respeto, la colaboración y la pureza, pilares fundamentales del Ministerio del Niño Adventista. Con la guía de sus líderes y el apoyo de los padres, se sentaron las bases que permitirían un crecimiento sostenido en los años posteriores.
Tiempo después, la dirección del Club fue asumida por la hermana Silvia Mora, bajo cuyo liderazgo el Club se integró de lleno en las actividades organizadas por la Asociación Metropolitana Central de Chile (AMCH). Gracias a ello, los niños comenzaron a participar en eventos como convenciones, encuentros de talentos, y actividades interclubes, permitiéndoles compartir con otros aventureros de distintas iglesias y ampliar su experiencia espiritual, social y recreativa.
Los años 2015 y 2016 fueron especialmente significativos para el Club. En ese período, la hermana Gladys Vitonera asumió la dirección del Club, guiando a los niños con entrega y amor. Su labor se centró en la formación espiritual, y gracias a su liderazgo, se logró asistir a varios Aventuris organizados por la AMCH. Uno de los frutos más hermosos de este trabajo fue que varios niños del Club decidieron entregarse a Jesús mediante el bautismo, cumpliendo así uno de los más nobles propósitos del Ministerio del Niño.
En los años 2017 y 2018, el liderazgo del Club fue asumido por el matrimonio de Nelson Barriga y Fabiola Araya, quienes junto a un equipo de líderes comprometidos mantuvieron viva la llama del ministerio infantil. Entre estos colaboradores se destacan Glynnis Equebeques, Luisa Zambrano, Yackeline Valdivieso y Michael Sepúlveda. Gracias al trabajo en equipo, se mantuvo una asistencia semanal constante de alrededor de 15 niños, lo que demostró la solidez y la continuidad del trabajo del Club.
El crecimiento y estabilidad fueron posibles también gracias al respaldo firme de la junta de iglesia, quienes entendieron que el trabajo con los niños no sólo es formativo, sino también misionero.
A través de las clases progresivas, las especialidades, las actividades misioneras y los eventos sociales, el Club de Aventureros Alameda fue una herramienta poderosa para sembrar la fe en el corazón de los niños.
Luego, en los años 2019, 2020 y 2021, la dirección pasó a manos de la hermana Glynnis Equebeques, una líder destacada por su entrega, energía y profundo amor por los niños. Su gestión fue particularmente valiosa, pues luchó incansablemente por asegurar que el Club participara en todas las actividades organizadas por la AMCH. Más allá de lo organizativo, su verdadera huella quedó marcada en los corazones de los niños, quienes recibieron de ella no sólo enseñanzas, sino el amor de Cristo en cada reunión, salida o evento especial.
A partir del año 2022, el liderazgo del Club fue retomado por su fundadora, Claudia Urrejola, quien continúa hasta el día de hoy, año 2025, aportando experiencia junto a un equipo de trabajo comprometido, quienes impulsan cada actividad con un espíritu de servicio y una visión clara del propósito espiritual que se busca alcanzar: formar niños y niñas que amen a Jesús y lo reflejen en su vida diaria.
Fue en el año 1994 cuando se dio un paso importante en esta dirección: se conformó formalmente el Club de Aventureros Alameda, y su primera directora oficial fue la hermana Claudia Urrejola. Ella, con visión y compromiso, comenzó a organizar actividades especialmente diseñadas para los niños más pequeños, ofreciendo espacios de crecimiento espiritual, actividades recreativas y principios de vida cristiana adaptados a su etapa de desarrollo.
En ese entonces, las actividades de Aventureros eran escasas y aún no muy conocidas en muchas iglesias locales, por lo cual su liderazgo fue pionero en estructurar un ministerio nuevo y desafiante. Su labor abrió camino para que, al año siguiente, en 1995, se oficializara aún más la labor del Club, cuando se eligió una directiva de Conquistadores y también una nueva directora para Aventureros, la hermana Muriel Amaro.
Bajo su liderazgo, el Club alcanzó un nuevo nivel organizativo y se consolidó un programa dirigido a los niños y niñas de la iglesia, quienes comenzaron a identificarse mediante el uso de un pañolín color naranjo, distintivo del Club.
Durante estos primeros años, el Club se enfocó en trabajar no sólo en el aspecto espiritual, sino también en fortalecer valores como la obediencia, el respeto, la colaboración y la pureza, pilares fundamentales del Ministerio del Niño Adventista. Con la guía de sus líderes y el apoyo de los padres, se sentaron las bases que permitirían un crecimiento sostenido en los años posteriores.
Tiempo después, la dirección del Club fue asumida por la hermana Silvia Mora, bajo cuyo liderazgo el Club se integró de lleno en las actividades organizadas por la Asociación Metropolitana Central de Chile (AMCH). Gracias a ello, los niños comenzaron a participar en eventos como convenciones, encuentros de talentos, y actividades interclubes, permitiéndoles compartir con otros aventureros de distintas iglesias y ampliar su experiencia espiritual, social y recreativa.
Los años 2015 y 2016 fueron especialmente significativos para el Club. En ese período, la hermana Gladys Vitonera asumió la dirección del Club, guiando a los niños con entrega y amor. Su labor se centró en la formación espiritual, y gracias a su liderazgo, se logró asistir a varios Aventuris organizados por la AMCH. Uno de los frutos más hermosos de este trabajo fue que varios niños del Club decidieron entregarse a Jesús mediante el bautismo, cumpliendo así uno de los más nobles propósitos del Ministerio del Niño.
En los años 2017 y 2018, el liderazgo del Club fue asumido por el matrimonio de Nelson Barriga y Fabiola Araya, quienes junto a un equipo de líderes comprometidos mantuvieron viva la llama del ministerio infantil. Entre estos colaboradores se destacan Glynnis Equebeques, Luisa Zambrano, Yackeline Valdivieso y Michael Sepúlveda. Gracias al trabajo en equipo, se mantuvo una asistencia semanal constante de alrededor de 15 niños, lo que demostró la solidez y la continuidad del trabajo del Club.
El crecimiento y estabilidad fueron posibles también gracias al respaldo firme de la junta de iglesia, quienes entendieron que el trabajo con los niños no sólo es formativo, sino también misionero.
A través de las clases progresivas, las especialidades, las actividades misioneras y los eventos sociales, el Club de Aventureros Alameda fue una herramienta poderosa para sembrar la fe en el corazón de los niños.
Luego, en los años 2019, 2020 y 2021, la dirección pasó a manos de la hermana Glynnis Equebeques, una líder destacada por su entrega, energía y profundo amor por los niños. Su gestión fue particularmente valiosa, pues luchó incansablemente por asegurar que el Club participara en todas las actividades organizadas por la AMCH. Más allá de lo organizativo, su verdadera huella quedó marcada en los corazones de los niños, quienes recibieron de ella no sólo enseñanzas, sino el amor de Cristo en cada reunión, salida o evento especial.
A partir del año 2022, el liderazgo del Club fue retomado por su fundadora, Claudia Urrejola, quien continúa hasta el día de hoy, año 2025, aportando experiencia junto a un equipo de trabajo comprometido, quienes impulsan cada actividad con un espíritu de servicio y una visión clara del propósito espiritual que se busca alcanzar: formar niños y niñas que amen a Jesús y lo reflejen en su vida diaria.
El Club de Aventureros Alameda inicia oficialmente sus actividades en el mes de marzo de cada año, marcando el comienzo de un nuevo período de formación espiritual, social y recreativa para los niños.
La ceremonia de investidura, instancia en la cual los aventureros reciben sus clases progresivas y especialidades alcanzadas durante el año, se realiza en el mes de Diciembre, como cierre del ciclo anual de actividades.
Las reuniones regulares del club se llevan a cabo todos los domingos, en el horario de 10:00 a 12:30 horas, tiempo durante el cual se desarrollan actividades espirituales, educativas, recreativas y de servicio.
Asimismo, el club contempla un período de receso o vacaciones desde el mes de diciembre hasta febrero, retomando sus funciones al inicio del nuevo año en marzo.
La ceremonia de investidura, instancia en la cual los aventureros reciben sus clases progresivas y especialidades alcanzadas durante el año, se realiza en el mes de Diciembre, como cierre del ciclo anual de actividades.
Las reuniones regulares del club se llevan a cabo todos los domingos, en el horario de 10:00 a 12:30 horas, tiempo durante el cual se desarrollan actividades espirituales, educativas, recreativas y de servicio.
Asimismo, el club contempla un período de receso o vacaciones desde el mes de diciembre hasta febrero, retomando sus funciones al inicio del nuevo año en marzo.